La donna è mobile![]() "Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino |
Porno-trágico XEscondido en las sombras del callejón, Héctor acechaba mientras volvían a su memoria las palabras de Sonja. La mujer le había contado mucho más de lo que él necesitaba saber. Ahora sabía donde encontrar a Puerco y suponía que éste no entendería su retraso, no entendería porque tardaba tanto en llegar. O quizás sí, Sonja dijo que Puerco era muy listo, tanto como para prever que, a través del Ejecutor, ella llegaría a conocer un placer que le estaba físicamente vedado. Héctor suponía que lo mismo que con Sonja, Puerco sabría que antes de enfrentarse a él, debería hacer lo que iba a hacer. O tal vez no, se decía manoseando nerviosamente la empuñadura de su arma en la funda. La calle seguía en silencio. Dijo Sonja que el placer la envolvía como una nube etérea, algo que, pese a sentirlo, no era enteramente suyo. Un placer ajeno, inducido. Pero un regalo de un buen amigo, de alguien que no la había olvidado en todos esos años, desde que fueron niños. La piel de aquella mujer seguía obsesionando al Ejecutor, y su voz, que parecía salir de un pozo de tristeza insondable, le mostró al verdadero Puerco, el niño desahuciado al borde de la muerte al que la Corporación transformó en un paria, el niño que vio, mientras su cuerpo se transformaba en algo horrendo, como su madre enloquecía por los experimentos de control mental a los que la sometió la compañía que salvó la vida a su hijo. Quid pro quo. Una vida por otra, una vida salvada a cambio de total inmunidad para destrozar otra. Los cultivos con ADN de cerdo habían regenerado los órganos colapsados del niño. A cambio, tanto Puerco como su madre habían aceptado unos implantes experimentales y rudimentarios de control mental. A causa de eso, o por una imprevista reacción del organismo enfermo del niño, su cuerpo empezó a degenerar convirtiéndolo en lo que es hoy. A causa de esa reacción inesperada los investigadores de la Corporación no se preguntaron porque el dispositivo de control mental no funcionaba en el niño. Sí funcionaba, sólo que supo ocultarlo. También funcionaba el dispositivo injertado a la madre. La sometieron a las más degradantes humillaciones para comprobar hasta que punto la voluntad era capaz de resistirse a las más viles peticiones. La mujer enloqueció. Recordaba todas y cada una de las vejaciones sufridas a cambio de ver como le decían que aquel elefantiásico cerdo era su hijo. Murió. Puerco sobrevivió perdiendo a su madre y su nombre, convirtiéndose con el tiempo en un empleado externo de la Corporación que seguía sin saber que el dispositivo de control mental funcionaba correctamente. Jueves, 31 de Marzo de 2005 15:06. Comentarios » Ir a formularioAutor: glup "El hombre cree dominar el universo en el cuerpo de la mujer". Algo así, yo utilizaría compartir, compartir el universo con una mujer, cuando (ilusamente) estoy en el cuerpo de esa mujer y el universo, sí, es nuestro. Y luego abro los ojos y ya. Besos, Mobile Fecha: 02/04/2005 09:51. Autor: La donna è mobile ¿Y luego abres los ojos y qué? ¿Sigue siendo vuestro? Fecha: 02/04/2005 17:26. Autor: glup Sutil. Era (nuestro). Es (mío) Y ahora -oh, dolor- tengo los ojos bien abiertos. Que sí, que te lo explicaré. Fecha: 03/04/2005 00:21. |
Temas
EnlacesTarjetero |